
Macroscopicamente un aneurisma de aorta es una dilatación, generalmente fusiforme, que se origina por debajo de las arterias renales y llega hasta la bifurcación aórtica e incluso afecta a las arterias iliacas. Microscopicamente se corresponden en la mayoría de los casos a cambios degenerativos ateroscleróticos con un marcado adelgazamiento de la capa media muscular.
ANEURISMA AORTA INFRARENAL
Las primeras descripciones de los aneurismas aórticos fueron hechas por VESALIUS en el siglo XVI., pero no es hasta la segunda década del siglo XX cuando se consiguen los primeros éxitos terapéuticos, así Matas en 1923 fue el primero en conseguir una ligadura de un aneurisma aórtico con buen resultado; otros intentos se dirigieron a conseguir la oclusión del aneurisma mediante la inserción de alambres en su interior o rodear el cuello y la cara anterior del aneurisma con materiales que produjeran una reacción inflamatoria y detuviera el crecimiento del mismo ( Albert Einstein 1948 ); sin embargo hasta 1951 no se sientan las bases actuales de tratamiento de los aneurismas aórticos.
¿QUÉ ES UN ANEURISMA INFRARENAL?
Macroscopicamente un aneurisma de aorta es una dilatación, generalmente fusiforme, que se origina por debajo de las arterias renales y llega hasta la bifurcación aórtica e incluso afecta a las arterias iliacas. Microscopicamente se corresponden en la mayoría de los casos a cambios degenerativos ateroscleróticos con un marcado adelgazamiento de la capa media muscular.

¿SON FRECUENTES LOS ANEURISMAS AORTICOS?
Normalmente antes se solían diagnosticar en la séptima década de la vida pero los avances en las técnicas radiológicas, el amplio uso de estas pruebas para otras enfermedades y el mayor interés de la población por su salud ha permitido adelantar la edad media de detección en una o dos décadas. La proporción es de 1:4 mujer/hombre y la prevalencia estimada es del 2%-5% de los varones mayores de 60 años. Trasladadas estas cifras a la población española estaríamos hablando de aproximadamente 150.000 personas portadoras de una aneurisma de aorta y con alto riesgo de morbimortalidad. Recordemos que la rotura de un aneurisma se presenta en 7 de cada 100.000 habitantes y es la décima causa de mortalidad en hombres mayores de 55 años.
Nos enfrentamos por tanto a una patología frecuente, especialmente en varones, asociada al envejecimiento de la población y a hábitos Higiénico-dietéticos inadecuados, potencialmente devastadora y con alto coste económico y social.

¿QUÉ INFLUYE EN LA FORMACION DE LOS ANEURISMA AORTICOS?
Múltiples factores influyen en su patogénesis.
La aorta tiene un calibre decreciente desde su nacimiento hasta su bifurcación en las arterias ilíacas. Este cambio se traduce en una mayor presión tangencial a nivel de la aorta infrarenal. Por otra parte, a este nivel existen menos capas de fibras elásticas en su pared y menor elasticidad de la misma. Por último, los vasa vasorum están casi ausentes a nivel infrarenal. Estos tres factores asociados a otro tipo de alteraciones acaba favoreciendo la aparición de aneurismas.
La asociación de aneurisma con hipertensión y tabaquismo, además de los cambios degenerativos ateromatosos locales, coronarios y cerebrales simultáneamente apoyan la etiología aterosclerótica , sin embargo la polémica está servida tras la publicación de varios estudios epidemiológicos que parecen indicar que aterosclerosis y aneurismas son procesos coincidentes pero no similares. Otros mecanismos que se asocian a los aneurismas son las alteraciones genéticas, que se manifestarían a través de la degeneración de la matriz estructural, de la elástica y del colágeno de la pared aórtica.
¿CUÁLES SERIAN LAS CAUSAS DE LOS ANEURISMAS?
En un 90% sr tratarán de anurismas “degenerativos”, sea o no la aterosclerosis la causa previa. Otras causas menos frecuentes son: la necrosis quística de la media, las arteritis, las conectivopatias, los traumatismos, las infecciones y las disecciones.
¿QUÉ CLINICA DEBEMOS ESPERAR DE LOS ANEURISMA DE AORTA?
En un 75% de los casos son asintomáticos cuando se diagnostican. Se suelen descubrir en exámenes físicos rutinarios al palpar una masa pulsátil en el abdomen. Los estudios radiológicos son la otra gran fuente de diagnóstico de aneurismas asintomáticos de aorta, especialmente debido al incremento de exploraciones con ultrasonidos y scanners.
Los casos sintomáticos suelen presentar dolor abdominal o lumbar difuso y vago, que en caso de aumentos rápidos del diámetro del aneurisma pueden ser más intensos y localizado en epigastrio con irradiación a la espalda. El dolor puede estar relacionado con compresión de estructuras vecinas, especialmente con la erosión de la cara anterior de los cuerpos vertebrales lumbares. Síntomas gastrointestinales como sensación de plenitud, náusea y pérdida de peso corresponden a compresiones intestinales, comúnmente a nivel del duodeno. La hidronefrosis es más frecuente en los aneurisma inflamatorios y los ilíacos. La obstrucción ureteral completa es rara. También pueden producirse embolizaciones desde el trombo mural a las extremidades inferiores y debutar el aneurisma como una isquemia aguda de extremidades inferiores. La trombosis aguda de una aneurisma también puede ocurrir , especialmente si se asocia a enfermedad obstructiva de las arterias ilíacas.
La forma más común de diagnosticar un aneurisma sintomático es cuando se produce la ruptura. Frecuentemente ocurre en retroperitoneo y se presenta la triada de shock, dolor abdominal o de espalda y masa pulsátil epigástrica. El shock puede ser mínimo o estar ausente, dependiendo del grado de hemorragia inicial. El dolor es intenso, constante y no varía con la posición. Es frecuente la irradiación hacia genitales. Menos frecuentes es la ruptura hacia duodeno ( fístula aorto-entérica ) o a vena cava inferior ( fístula aorto-cava). El primer se presenta con abundantes hematemesis y melenas, en el segundo como una insuficiencia cardiaca brusca y masiva.
¿CÓMO DIAGNOSTICAR LA EXISTENCIA DE UN ANEURISMA?
La simple palpación de una masa pulsátil epigástrica puede hacernos sospechar un aneurisma. Sin embargo solo la palpación puede presentar numerosos falsos positivos y negativos y es imprescindible confirmar la sospecha clínica con otros métodos diagnósticos : la ultrasonografía ( eco-doppler ) se ha convertido en el método de elección para el despistaje de los aneurismas abdominales posteriormente puede completarse el estudio con un TAC O UN ANGIOTAC de toda la aorta toracoabdominal para valorar con mayor exactitud donde comienza y donde acaba el aneurisma, su relación con las estructuras vecinas ( vena cava inferior, vena renal izquierda, duodeno, uréteres ) y con las arterias viscerales. La RNM es otra técnica que aporta información similar a la anterior. La arteriografía es usada rutinariamente por algunos equipos aunque solo estaría indicada rutinariamente cuando existe clínica de enfermedad arterial obstructiva asociada en MM.II., sospecha de isquemia mesentérica, hipertensión vásculo-renal, deterioro de la función renal, soplos abdominales inexplicables, sospecha de extensión suprarenal del aneurisma, evidencia de riñón en herradura o cuando o en algunos casos en que se piense realizar tratamiento endovascular.


¿QUÉ TRATAMIENTOS PODEMOS OFRECER A LOS PACIENTES CON N ANEURISMA DE AORTA?
Inicialmente el tratamiento de un aneurisma es quirúrgico, ya sea con cirugía abierta o endovascular, pero solo si el riesgo de muerte por rotura es superior a la morbimortalidad asociada a la propia cirugía.
El riesgo de muerte por rotura de un aneurisma está directamente asociado a su diámetro; así la supervivencia a 5 años de aneurismas menores de 6 cm es del 48% frente a solo un 6% de los iguales o mayores a 6 cm.
En aquellos pacientes diagnosticados de un aneurisma de aorta y no tratados el 35% de las muertes se debió a rotura del mismo ( 16% en menores de 6 cm y 51% en mayores de 6 cm ) seguido de un 17% de muertes por enfermedad coronaria. El crecimiento medio de un aneurisma de aorta es de 0’4 cm por año.
Teniendo en cuenta los altos porcentajes de rotura , y subsecuente muerte, de los aneurismas de aorta infrarenal el tratamiento de elección debe ser quirúrgico. El riesgo de muerte perioperatoria oscila entre el 1% y el 10%, dependiendo de la edad del paciente, de las enfermedades concomitantes y de la técnica quirúrgica usada, pero si el aneurisma es síntomático el porcentaje asciende la 18% y si es roto a más del 40% de los que llegan a quirófano. La enfermedad coronaria es la principal causa de muerte en estos pacientes ya es responsable de más de la mitad de los exitus.
En general se consideran factores pronósticos negativos para los resultados quirúrgicos la presencia de enfermedad cardiaca , evidencia de aterosclerosis en otras zonas del cuerpo, hipertensión mal controlada, insuficiencia renal con creatinina superior a 3’5, enfisema o EPOC y obesidad mórbida.
El tratamiento quirúrgico abierto consiste en el abordaje del aneurisma a través de una incisión abdominal que ya sea atravesando el peritoneo (laparotomía) o rodeándolo ( retroperitoneal) , disección del cuello del aneurisma y de las arterias iliacas , clampaje de la aorta e ilíacas, apertura del saco del aneurisma y sustitución del mismo por una prótesis sintética recta o bifurcada que se cose a los segmentos sano arteriales por encima y por debajo del aneurisma. Tras la cirugía, que se realiza bajo anestesia general, se precisa control post-operatorio en una unidad de vigilancia intensiva al menos las primeras 24 horas.
En los últimos años se han introducido diversas mejoras en casi todos los aspectos relacionados con el tratamiento de los aneurismas aórticos:
- por un lado el diagnóstico precoz permite adelantar en casi una década su descubrimiento y se evita que su primera manifestación se la rotura
- por otro lado las técnicas ecográficas o isotópicas de stress (talio/dipiridamol o ecocardio/dobutamina) tienen una sensibilidad y especificidad lo suficientemente altas como para permitir detectar una enfermedad coronaria severa y tomar las medidas terapéuticas necesarias para evitar que siga siendo la primera causa de muerte en el perioperatorio de cirugía aórtica.
- En el terreno anestésico se han producido dos grandes cambios de tendencia, además de las mejoras introducidas por nuevos fármacos: se enfoca el procedimiento anestésico como si todos los enfermos fueran también coronarios y se utiliza simultáneamente un catéter epidural asociado a la anestesia general.
- Entre las técnicas quirúrgicas en cirugía abierta se ha ido popularizando el abordaje retroperitoneal del aneurisma ya que se le atribuyen una serie de ventajas peri y post operatorias con son las de evitar la manipulación intestinal, mantener la integridad del peritoneo posterior evitando posibles fístulas aortoduodenales, mejor control del cuello del aneurisma, menor dolor abdominal e ilios paralíticos post operatorio y menor repercusión respiratoria que la laparotomía media.
- Por último, el gran avance de las últimas dos décadas es el tratamiento endovascular de los aneurismas. La técnica consiste en la introducción a través de una arteria femoral de un introductor que llega hasta el cuello del aneurisma y permite desplegar un stent recubierto que sella el aneurisma y se ancla en una de las arterias iliacas, posteriormente, a través de la femoral contralateral se introduce una segunda endoprótesis que se encaja con la anterior. ( Para más información ver Tratamientos endovasculares )
Tras los primeros años de experiencia y con dispositivos cada vez más fáciles de manejar y más seguros tenemos ahora suficiente volumen de casos como para comparar ventajas e inconvenientes de la cirugía endovascular en relación a la de cirugía abierta.

VENTAJAS
El tratamiento endovascular puede hacerse en pacientes de alto riesgo con menor morbimortalidad.
Tiempo medio de cirugía más corto en equipos experimentados.
Precisa menos cantidad de sangre o no es necesaria su utilización.
No precisa anestesia general.
La estancia post-operatoria suele ser inferior a 72 horas.
Post-operatorio menos doloroso y recuperación más rápida de los pacientes.
No precisa UVI post-operatoria
Cumpliendo estrictamente los requisitos morfológicos para implantar una endoprótesis solo el 40% es candidato a esta técnica.
INCONVENIENTES
Precisa de dotaciones radiológicas digitales en quirófano.
Un 3% de los casos fracasa en el intento de colocación y deben reconvertirse en cirugía abierta.
Un 20% de los casos tiene complicaciones a medio plazo relacionadas con “fugas”.
No disminuye la mortalidad media salvo en el grupo de mayores de 75 años y de paciente con enfermedades severas asociadas.
No se conoce el efecto del tiempo sobre la “fatiga del material” que estamos implantando o como afectará la evolución de los cambios morfológicos en el cuello del aneurisma a las endoprótesis implantadas en pacientes jóvenes y con esperaza larga de vida.
Elevado coste de la endoprótesis.

escrito por ana, diciembre 27, 2009
escrito por Dr. Gabriel España, enero 13, 2010
escrito por merchy, febrero 21, 2010
escrito por patricia moreno, febrero 26, 2010
escrito por andrea, febrero 27, 2010
Espero puedan aclararme esto, estoy muy angustiada...Gracias, Andrea.
escrito por Pepe, abril 02, 2010
escrito por Dr. G. España, abril 22, 2010
Es muy frecuente que cuando a alguien le diagnostican un aneurisma se asuste y se preocupe mucho porque mentalmente lo asociamos a algo muy grave, pero esta gravedad depende directamente del diámetro del aneurisma y con un aneurisma de 37 mm la posibilidad de que se rompa es ínfima y su crecimiento generalmente es muy lento. Con este tamaño el riesgo de que se pueda romper y matar a su padre es de un 0'8% y cualquier tipo de tratamiento ( cx abierta o endoprótesis ) tiene un riesgo del 0'9% de mortalidad. Es decir, tiene más riesgo cualquier tratamiento que el del propio aneurisma actualment. En cambio a partir de 50 mm las estadísticas cambian y entonces si estaría indicado el tratamiento del aneurisma
escrito por gloria, mayo 12, 2010
escrito por Dr. G. España, mayo 13, 2010
Siento mucho la muerte de su padre. Me pide usted alguna información sobre las dudas que se le plantean sobre la causa del fallecimiento, la decisión de operarle y el tratamiento recibido. Mire, su padre, a pesar de que usted comenta que estaba muy bien cuidado, tenía dos graves problemas: una la insuficiencia renal terminal que le había condenado a la diálisis y el otro el aneurisma de aorta. Por lo que usted comenta pienso que la causa de los dos problemas podría ser probablemente la misma, una aterosclerosis que había provocado la dilatación de la aorta y posiblemente el deterioro de la función renal. A su vez la diálisis, aunque permite que el enfermo renal pueda sobrevivir al fracaso de sus riñones, también deteriora aún más nuestro sistema circulatorio arterial a todos los niveles: coronarias, carótidas, arterias cerebrales, aorta y extremidades provocando calcificaciones de las paredes y obstrucciones a distintos niveles de estas arterias. Todo esto hace que un enfermo de diálisis que tenga que ir a un quirófano sea un paciente de alto riesgo, especialmente en cirugías complejas como son los aneurismas. Debo suponer además que si la operación fue abierta, y no a través de unos catéteres que se introducen desde las ingles, era porque el aneurisma era muy "alto" y debía llegar hasta las misma salida de las arterias renales.
Me estoy extendiendo mucho en estas descripciones para que comprenda que su padre "por dentro" estaba muy enfermo y cuando los cirujanos vasculares del Hospital del Mar ( que es un buen equipo con mucha experiencia en este tipo de casos ) decidieron operarle a pesar del riesgo que suponía la intervención fue porque el tamaño del aneurisma suponía un riesgo de rotura tan alto que merecía la pena correr los riesgos de la intervención.
Es muy fácil a toro pasado pensar que si no hubiese entrado en quirófano ahora estaría vivo, pero ¿ qué pensaría si hubiesen decidido no operarle y dos o tres semanas más tarde se hubiese roto el aneurisma y su padre hubiese fallecido ?, ¿ se culparía de no haber apoyado la decisión de operarle ? En cualquier caso, cuando sufrimos una pérdida como la suya, siempre nos queda la duda de cual habría sido la mejor decisión. Sinceramente pienso que, tanto los cirujanos que le propusieron la operación como usted que la aceptó, lo hicieron pensando que era lo mejor para su padre. Creo que es el mejor consuelo que puedo ofrecerle, a pesar que nada nos pueda quitar el dolor y la sensación de pérdida que produce a muerte de un padre.
Dr. G. España
escrito por Hola, mayo 14, 2010
El día 3 de junio tenemos cita con el cardiólogo pero esto es un sinvivir porque leer el informe del TAC de contraste ha sido desolador.
escrito por MARIA ROSA, mayo 31, 2010
me gustaría saber si es verdad que no se puede operar porque tenga coágulo en la aorta y qué solución hay.
muchas gracias
escrito por Dr. G. España, mayo 31, 2010
Habitualmente los aneurismas aórticos tienen en su interior un trombo que está pegado a su pared. Si no existen contraindicaciones mayores con 5'8 cm hay indicación de cirugía si ese aneurisma está localizado en la aorta abdominal.
escrito por mayra, julio 04, 2010
escrito por marisol, julio 07, 2010
escrito por Marcelo Lopez Manrique, julio 09, 2010
escrito por Dr. G. España, julio 09, 2010
escrito por Dr. G. España, julio 09, 2010
Para determinar la importancia y el riesgo de un aneurisma se utiliza el diámetro no la longitud, un aneurisma de 15 cm nos indica que afecta a toda la aorta desde las arterias renales hasta su división en las arterias iliacas pero no nos informa sobre el riesgo de ruptura ( me imagino que está habrá sido la causa del fallecimiento de su padre ). En todo caso y sobre el aspecto que a usted le preocupa lo normal que este aneurisma se hubiese detectado previamente ya porque su médico al palparle el abdomen le notase un latido aórtico aumentado ( en caso de paciente barrigudos es frecuente que no se puedan palpar) o en cualquier ecografía abdominal rutinaria que se hubiese realizado se visualiza la aorta y los aneurismas suelen encontrarse precisamente detrás del duodeno.
Los aneurismas más frecuentes son de crecimiento lento hasta que alcanzan un diámetro tan importante como para romperse pero hay una algunas excepciones como son los "aneurismas inflamatorios" o los infecciosos que son aneurismas de crecimiento rápido.
Todos estos comentarios que le hago son relativos a los aneurismas abdominales, si el de su padre estaba en tórax entonces tendríamos que hablar de otro tipo de cosas.
Espero poder haberle aclarado alguna de sus dudas. Un saludo.
escrito por Dr. G. España, julio 09, 2010
Disculpe por el retraso en contestarla. Tras el implante de una endoprótesis es habitual fiebre de 37-38º durante unas 2 semanas, especialmente por la tarde y está relacionada con el trombo que se origina alrededor de la prótesis. Es normal dolor o molestias relacionas con la incisión quirúrgica en la ingle: molestias al caminar, adormecimiento en la cara interna de muslo, calambres,... y dependiendo hasta donde se tengan que colocar las ramas de la endoprótesis ( a veces hay que ocluir las arterias hipogástricas ) puede presentarse molestias en pelvis y dolor en las nalgas cuando se camina.
En casos pocos frecuentes se puede presentar una debilidad e incluso parálisis de las piernas y suele relacionarse con zonas de la médula que han sufrido falta de riego al eliminar el aneurisma. En la mayoría de los casos se recuperan espontáneamente pero hay que vigilar si esta es la causa y a veces realizar rehabilitación.
escrito por sandra, julio 15, 2010
escrito por Dr. G. España, julio 18, 2010
Inicialmente cualquier aneurisma puede ser intervenido y el riesgo de esta intervención depende las características de enfermo ( edad, enfermedades, cardiológicas, pulmonares, renales,..), de la localización del aneurisma ( si afecta a las arterias que van a los riñones o se encuentra- como en la mayoría de los casos - por debajo ) y de la técnica quirúrgica que deba utilizarse ( cirugía que precise abrir en abdomen o cirugía a través de catéteres desde las ingles ). Con los datos que usted aporta no se si los 9'2 cm son de longitud del aneurisma o de diámetro, si es este el caso es un aneurisma de gran tamaño que tiene alto riesgo de romperse y que debería ser operado cuanto antes; en cambio si se trata de un dámetro solo de 5'5 ccm también debe ser operado pero el riesgo de rotura es menor y debe estudiarse el paciente sin tanta prisa.
Un saludo
escrito por PARRINA, julio 22, 2010
Mi suegro falleció el pasado día 30-06-2010, cuando estaba trabajando en un hospital, por disección aórtica. ¿Hay alguna posibilidad de considerarse accidente laboral?.
un saludo
PARRINA
escrito por eli, agosto 05, 2010
Gracias.
escrito por Jimmy Vera, agosto 17, 2010
Hola Dr. España
Soy de Ecuador, quisiera por favor me asesore con lo siguiente:
Mi padre de 65 años fue diagnosticado primeramente con un aneurisma aortico abdominal de 3.2 cm pero luego de hacerle examenes mas profundos el diagnostico final fue diseccion de la aorta toraco-abdominal que comenzaba casi desde que comieza la aorta y se extiende hasta la iliaca.
Los examenes los han revisado medicos de dos hospitales en uno dicen que hay que hacerle una operación endovascular y que seria muy riesgosa pero es la mejor alternativa para este caso y que si no se lo opera lo maximo que podria durar serian 2 años porque tarde o temprano la arteria cedería.
En el otro hospital el cardiologo dice que el no enviaria a operarlo porque la operación es de mucho riesgo y el aneurisma no es muy grande aunque esta el riesgo de la diseccion, dice que podría tratarlo con medicamentos evitando que se le suba la presión
No sabemos que hacer, o que sería mejor para este caso.
Estare a la espera de su valiosa opinión
Jimmy
escrito por Dr. España, agosto 18, 2010
Habría que conocer la legislación laboral en su país pero en general la disección aórtica no está contemplada como enfermedad laboral aunque la sintomatología se presentase en su jornada laboral ya que no existe una correlación entre la aparición de la enfermedad y trabajo. De todas maneras con un buen abogado especializado en estos temas a veces se pueden conseguir reconocimientos de accidentabilidad laboral por vía judicial.
Un saludo
escrito por Dr. España, agosto 18, 2010
En principio cualquier intervención quirúrgica se asocia a un porcentaje, mayor o menor según los casos, de mortalidad pero la de una operación de amígdalas, a pesar del aneurisma del septo, tiene un riesgo muy bajo.
Un saludo
escrito por Dr. España, agosto 18, 2010
Plantea usted un caso interesante y con los datos que usted me aporta podríamos hacer algunas deducciones.
1.- El aneurisma de aorta abdominal de 32 mm ( bastante pequeño ) de su padre posiblemente no tenga que ver nada con la disección y sean dos procesos separados.
2.- Con la edad de su padre la mayoría de las disecciones se producen con relación a una crisis de hipertensión y son de aparición brusca.
3.- Creo que cuando usted se refiere a que la disección comienza al inicio de la aorta se referirá posiblemente a que comienza en el inicio de la aorta descendente ( que son las que pueden tener tratamiento endovascular ) ya que las que se inician en la válvula aórtica o inmediatamente después de la válvula suelen necesitar un tratamiento quirúrgico de urgencia.
4.- Si como parece la disección de su padre es de las que comienzan en la aorta descendente, no le producen sintomatologías ( se encontró en un estudio por otro hallazgo ), no afectan a las arterias que llevan la sangre a las vísceras abdominales y no se asocian a un crecimiento del diámetro de la aorta el tratamiento de elección es inicialmente conservador ( con medicación hipotensora ).
5.- Los tratamientos endovasculares de las disecciones son realmente útiles en casos de disección con dolor incontrolable, que progresen, que tengan síntomas de fisura o rotura o amenacen con producir isquemia visceral. En nuestra experiencia, en estos casos seleccionados los resultados son buenos pero no existen datos científicos ni estudios con volumen de pacientes suficientes para asegurar que existe un claro beneficio entre realizar una intervención endovascular o un tratamiento medico no quirúrgico.
En resumen, suponiendo que lo que he expuesto arriba coincida con los estudios realizados a su padre, en mi opinión sería mas conveniente el tratamiento conservador que el endovascular y, por último, si se consigue un sdecuado control de la tensión arterial y un control de los factores de riesgo cardiovascular la supervivencia puede ser bastante mayor que los dos años que se le han pronosticado.
Un saludo
escrito por Eva, agosto 18, 2010
escrito por Dr. España, agosto 19, 2010
Con 58 mm de diámetro el riesgo de muerte por rotura del aneurisma es del 60% a los 2 años. Con la edad de su padre y dependiendo de la existencia o no de otras enfermedades ( corazón, pulmón, diabetes, hipertensión,...) el riesgo de mortalidad de la cirugía oscila entre el 1-5%.
escrito por maite Perez, agosto 21, 2010
escrito por Dr. G. España, agosto 23, 2010
Una rotura de aorta masiva con desplazamiento pericardio,...etc tiene generalmente un pronóstico fatal inmediato y en los casos que se sobrevive a la fase aguda la esperanza de vida es de 72 horas de media. El caso de su madre es excepcional y posiblemente la rotura ha sido limitada y el hematoma ha podido ser contenida por el pericardio y la pleura, pero sigue existiendo la posibilidad de que cualquiera de ellas ceda y se agrave nuevamente el cuadro. Creo que si la naturaleza de su madre le está dando una segunda oportunidad el equipo que la atiende debería reevaluar elTAC inicial para ver si existe la posibilidad de solucianar el aneurisma, la rotura, disección,... ( en su escrito no indica la causa primaria ) mediante una posible cirugía endovascular.
Un saludo
escrito por blanca, agosto 25, 2010
escrito por Dr. G. España, agosto 26, 2010
Cualquier intervención a una persona de 86 años es de por sí grave porque ademas de su EPOC y su insufiencia renal, con esa edad, el resto de su organismo tiene menos capacidad de reacción o recuperación ante cualquier agresión como es una operación. En todo caso si solo tiene clínicamente un EPOC y una IR leve no es un mal punto de partida. En relación con la intervención, si su padre precisa una cirugía abierta ( una incisión en el abdomen ) es preciso hacerla con anestesia general, en cambio, si en las pruebas realizadas se ha visto que es candidato a una endoprótesis Cirugía a través de incisiones en las ingles), la intervención puede realzarse con anestesia epidural ( de cintura para abajo ) en caso de un aneurisma abdominal. Con esta técnica la mortalidad oscilaría entre un 1-3% a pesar de la edad.
Un saludo



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