- Control metabólico. Tras realizar el diagnóstico de la etiopatogenia de la lesión mediante la exploración física y las pruebas necesarias, es fundamental el control de la diabetes para concluir con éxito el tratamiento.
- Tratamiento de las alteraciones vasculares: se realiza mediante procedimientos quirúrgicos convencionales (como by-pass, endarterectomía o amputación) o por cirugía endovascular (angioplastia transluminal percutánea, stent arterial). En ocasiones se recurre a procedimientos conservadores como la heparinización y el tratamiento local con urokinasa.
- Control de la infección. La infección es una de las principales complicaciones de las úlceras del pie diabético debido a las alteraciones metabólicas y vasculares, por ello puede ser necesaria la terapia sistémica con antibióticos. Si existen signos de infección se realiza una antibioterapia empírica y posteriormente, según los resultados del cultivo y antibiograma se ajusta el tratamiento. En el caso de complicación de la infección con abscesos, celulitis, infecciones necrosantes de partes blandas y osteomielitis, es necesario el desbridamiento quirúrgico y drenaje. Consiste en la limpieza del tejido necrótico y los esfacelos y la colocación de drenajes (Penrose).
- Descarga adecuada de la zona mediante ortesis y férulas. El aumento de presión sobre una zona del pie constituye, en ocasiones, el origen de la úlcera y/o dificulta la epitelización y por tanto es un aspecto transcendental para su curación. Se pueden utilizar elementos de descarga temporales, es decir, durante la curación de la lesión, estos son: fieltros adhesivos, calzado de descarga, siliconas de uso podológico, férulas prefabricadas y férulas personalizadas.
Los elementos de descarga definitivos son aquellos que ayudan a la prevención de las úlceras y deformidad ósea características del pie diabético (ortesis plantar y calzado terapéutico).
- Tratamiento local de las heridas. El tratamiento aplicado a las lesiones varía según el estadio en que se encuentre (clasificación de Wagner-Merrit) pero siempre realizando los siguientes pasos:
TRATAMIENTO LOCAL DE LAS ÚLCERAS
|
Limpieza de la herida |
|
Desbridamiento |
|
Control del exudado |
|
Prevención y tratamiento de la infección |
|
Estimular la cicatrización y epitelización |
- Limpieza de la herida. Se realiza con una solución salina de este modo se facilita el arrastre mecánico de los restos necróticos. Sólo cuando la herida tiene signos de infección se debe usar un producto antiséptico (povidona yodada, clorhexidina al 0,5%, ). A continuación se debe secar la herida sin realizar fricción sobre el lecho.
- Desbridamiento. Es imprescindible realizar el desbridamiento del rodete hiperqueratósico, esfacelos, tejido necrótico y fibrótico del lecho de la herida, ya que favorecen la proliferación de bacterias y dificultan la epitelización.
- Existen diferentes formas de realizar el desbridamiento:
- Desbridamiento quirúrgico: utilizando tijeras y/o bisturí.
- Desbridamiento enzimático: el producto más utilizado es la colagenasa que se aplica sobre el lecho de la herida y se cubre con una gasa ligeramente humedecida.
- Desbridamiento autolítico: es proporcionado por productos como hidrogeles, hidrocoloides, film transparentes y alginatos. Se basan en mantener un ambiente húmedo bajo los apósitos que ayuda al desbridamiento y también a la formación del tejido de granulación. Es el método de elección en el caso de heridas con un componente isquémico y con exposición del hueso.
- Existen diferentes formas de realizar el desbridamiento:
- Control del exudado. El líquido que genera el lecho de la herida es fundamental para la correcta cicatrización de la úlcera, pero tanto el defecto como el exceso de este exudado pueden ser perjudiciales. Los apósitos que ayudan a mantener el nivel adecuado de humedad son los alginatos o los apósitos de hidrofibra de hidrocoloide.
- Prevención y tratamiento de la infección. Todas las heridas de evolución lenta están contaminadas se puede controlar la carga bacteriana para prevenir la infección con el uso de apósitos de plata y de carbón activado. Estos no tienen efectos secundarios ni desarrollan resistencias como ocurre con los antibióticos. Ante signos de infección está indicado el uso de antibióticos tópicos como sulfadiacina argéntica y nitrofurazona ambos letales para bacilos gram + y gram -.
- Estimular la cicatrización y reepitelización. Cuando la úlcera está en fase de granulación el apósito idóneo será aquel que mantenga un ambiente húmedo adecuado y proteja la herida de infecciones. Los más destacados son los apósitos hidrocoloides, hidropoliméricos, los de silicona y de colágeno.
Agregalo como Favorito
Compartir
Enviar email
Hits: 1233
Preguntas y Respuestas al Doctor (0)

Escribir comentario




Nuestro canal de vídeos divulgativos en Youtube
Galería de imágenes en nuestro canal de Flickr
Galería de presentaciones en nuestro canal de Issuu
Estate al día de las nuevas noticias con el canal de RSS