La aparición de pus y dos o más signos de inflamación (calor, eritema, tumefacción e induración y dolor) es indicativo de infección. Si existe crepitación, fetidez, bullas hemorrágicas, decoloración de la piel o zonas violáceas se trata de una infeccion necrosante.
Los signos y síntomas de afectación sistémica pueden no aparecer en este tipo de pacientes: fiebre, descontrol metabólico, escalofríos, taquicardia, leucocitosis y elevación de la VSG.
La exploración radiológica simple es importante para la valoración de infección ósea (osteítis u osteomielitis). Si la prueba radiológica es negativa y persiste la duda infección ósea debe descartarse con resonancia magnética o TAC.





Nuestro canal de vídeos divulgativos en Youtube
Galería de imágenes en nuestro canal de Flickr
Galería de presentaciones en nuestro canal de Issuu
Estate al día de las nuevas noticias con el canal de RSS