En este proceso, zonas localizadas de las extremidades adquieren un aspecto moteado o reticular de color rojizo o azulado. El aspecto moteado puede ser más evidente tras la exposición al frío.

Se conocen las formas primaria y secundaria de la livedo reticular.

La primaria o idiopática puede ser benigna o acompañarse de úlceras. La forma benigna surge con mayor frecuencia en mujeres que en varones y el tercer decenio es el lapso más frecuente de comienzo.

Los individuos con la forma benigna por lo común no tienen síntomas y buscan la atención médica por razones estéticas. Habrá que tranquilizarlos verbalmente y recomendarles que no se expongan a entornos fríos. No conviene farmacoterapia alguna.

La livedo reticularis primaria con úlceras también recibe el nombre de atrofia blanca en placas. Las úlceras son dolorosas y tardan meses para curar.

La livedo secundaria puede surgir con ateroembolia, lupus eritematoso generalizado y otras vasculitis, anticuerpos contra cardiolipina, hiperviscosidad, crioglobulinemia y síndrome de Sneddon (accidente isquémico livedo reticular). En raras ocasiones surgen úlceras de la piel.

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